miércoles, 6 de julio de 2011

EL AJO- PROPIEDADES MEDICINALES-RECETAS- HISTORIA

Maximino Fernandez Sendin
Centro de Estudios de A Paradanta y O Condado

EL AJO (Allium sativum )-  PROPIEDADES  MEDICINALES -HISTORIA-REFRANES-RECETAS.






El ajo es una planta de origen asiático, utilizada por el hombre como alimento, condimento , medicina y propiedades mágicas, desde hace más de cuatro mil años.



Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales demostradas experimentalmente.


Es considerado, uno de los vegetales curativos, más importantes.

MEDICINA TRADICIONALEn la medicina tradicional, el ajo ha sido considerado un alimento milagroso. Hoy, la ciencia contemporánea confirma la sabiduría de los antiguos acerca de sus beneficios en la salud física.


LA CIENCIA CONFIRMA


Las virtudes medicinales atribuidas al ajo son comprobadas y verificadas a finales del siglo XIX, cuando Louis Pasteur demuestra que es un antibiótico natural. Posteriormente, el doctor Arthur Stoll, un médico suizo ganador del Premio Nobel, da a conocer uno de los componentes básicos del ajo: una sustancia llamada Aliina.


ALGUNAS DE LAS PROPIEDADES DEL AJO


Ajo para prevenir el cáncer: Estudios recientes asocian el consumo de ajo con la inhibición del cáncer.


Estudios demográficos demuestran que en las zonas donde más se consume ajo reducen considerablemente el riesgo de padecer cáncer de esófago y de estomago.


Estudios realizados en animales demuestra que algunos compuestos de azufre del ajo inhiben el crecimiento de algunos tipos de cáncer como por ejemplo el de mama.


Efectos Circulatorios: Fluidifica la circulación sanguínea.


Más de 250 publicaciones demuestras que el ajo mejora la actividad cardiovascular. Puede aminorar los niveles de colesterol y de los triglicéridos en la sangre, también desacelera la velocidad de coagulación. Posee propiedades antioxidantes.


Acciones Antimicrobianas: Bactericida es uno de los mejores remedios naturales para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio y digestivo.


El ajo tiene propiedades antibacteriales, antivirales y antimicóticos. Puede obrar contra algunos parásitos intestinales. El ajo tiene aproximadamente el 1% de la fuerza de acción de la penicilina, esto quiere decir que no es un substituto de los antibióticos, pero puede ser considerado un buen suplemento para algunas infecciones bacterianas.


Presión Alta:


El ajo es uno de los remedios más efectivos para aminorar la presión sanguínea. La presión y tensión disminuyen con el consumo, esto permite aliviar los espasmos arteriales. También desacelera el ritmo cardiaco, aligerando síntomas como pueden ser los mareos, dificultad al respirar y la formación de gases en las vías digestivas.


Desórdenes del Sistema Digestivo: Favorece la digestión.


El ajo es una de las comidas más beneficiosas para el sistema digestivo. Auxilia la eliminación de toxinas en el cuerpo. Estimula la acción peristáltica y la secreción de jugos gástricos. Los dientes de ajos triturados con agua o con leche pueden mejorar los desordenes en la digestión. Tiene un efecto antiséptico y es un excelente remedio para las inflamaciones y demás enfermedades contagiosas.


Es un excelente agente expulsor de gusanos. Tiene un efecto de alivio en diversas diarreas. Los problemas como la colitis y muchos otros trastornos intestinales puede ser exitosamente tratados con ajo en capsulas.


Contra picaduras de insectos, hongos o enfermedades de la piel . Desórdenes en la Piel:


El ajo también ha sido utilizado exitosamente para los problemas en la piel, como pueden ser el acné, el ajo frotado contra las cicatrices, producida por los granos, mejora la cicatrización.


El uso externo del ajo ayuda a limpiar la piel de espinillas y puntos negros.


Tos ferina:


El jarabe de ajo dado en dosis pequeñas, es un excelente remedio para estos casos.


Sida. El probado valor bactericida del ajo a sí como sus propiedades antioxidantes, podrían ser interesante ayuda contra las infecciones que se aprovechan del Sida para aparecer.


Favorece la actividad de la memoria


Para el dolor de oídos, gotas de aceite de ajo dentro del oído y tapar con algodón.


Ardor de pies


Contra la impotencia


Un diente de ajo al día aumenta la esperanza de vida.


Diurético: Favorece la eliminación de líquidos corporales.










PARA SABER MÁS


El ajo y la próstata. El cáncer de próstata es una forma de cáncer que progresa lentamente y puede causar síntomas urinarios, disfunción eréctil, dolor de huesos y debilidad en las piernas. Aunque es una condición seria que requiere tratamiento médico, para la mayoría de los hombres afectados por esta condición, el pronóstico es bueno, y muchos casos de remisión e incluso la curación se han registrado.


Además de añadir más sabor a los alimentos, el ajo también ha sido investigado por los posibles beneficios en la prevención y el tratamiento del cáncer de próstata. Pregunte a su médico antes de tomar suplementos de ajo para tratar su condición.


El ajo puede proteger a los hombres contra el desarrollo de cáncer de próstata, según estudios realizados en 2010, llegaron a la conclusión que las dietas ricas en ajo y tomate puede reducir el riesgo de cáncer de próstata, mientras que las dietas altas en grasas aumentaron la probabilidad de desarrollar la misma condición.






Los principios activos del ajo puede inhibir el crecimiento de tumores de próstata y la propagación de las células de cáncer de próstata a otros órganos. Los estudios se centraron las investigaciones sobre el cáncer de próstata hormonal independiente, pero indican que sus hallazgos pueden aplicarse también a otros tipos de cáncer.


En este estudio, los ingredientes del ajo suprimieron el crecimiento del tumor de próstata en un 71 % y reduce la propagación del cáncer a los pulmones en un 85 %.


El ajo puede interactuar con ciertos medicamentos, especialmente anticoagulantes y medicamentos contra la diabetes. El ajo no debe ser consumido en los días antes de la cirugía, ya que aumenta el riesgo de sangrado. Los efectos secundarios incluyen olor de la boca, irritación del estómago y las posibles reacciones alérgicas.


Para mejorar su salud en general, la dosis recomendada de ajo es de 2 a 5 g de ajo fresco, o uno o dos dientes de ajo. Las dosis más altas se requieren por las condiciones de la próstata.


Si usted sufre de cáncer de próstata, no intente realizar ningún cambio en su tratamiento o agregar suplementos naturales por su cuenta. Consulte a un profesional cualificado especializado en nutrición para determinar la dosis óptima de ingesta diaria de ajo, ya sea en forma cruda o como complemento. El consumo diario de más de 5 g de ajo debe ser bajo supervisión médica.






Su origen e historia

Existen diferentes hipótesis , en cuanto a su origen , unos sostienen que es originario del antiguo Turkestán ( limite entre China y Afganistán e Irán) desde donde viaja a China, India, norte de Europa y las márgenes del Mediterráneo.


La primera cita en China es el 400 a C y pertenece a un herborista chino.


Los Sumerios y los pueblos de la Mesopotamia ya reconocían sus poderes curativos.


El Codex Ebres, un papiro médico que data del 1550 a C contiene 22 menciones sobre el ajo y su aplicación en el control de cardiopatía, mordeduras parásitos intestinales y tumores.


Entre las personalidades que contribuyeron a su propagación se cuenta Alejandro Magno ( 320 a C) Atila ( 550 d C) y Gengis Khan ( 1200 d C)


El motivo de tal difusión fue su utilidad como conservante de la carne y el pescado, su reducido tamaño y la facilidad para almacenarlo.


Homero, Miterdates, Herodoto, Aristóteles entre otros recomendaban el uso del ajo con virtudes terapéuticas.




HISTORIA Y VIRTUDES

Se cree que es originario de las estepas de Asia central. El ajo era ya considerado por los primeros egipcios como un elemento fundamental en su alimentación. Desde entonces, la medicina moderna ha demostrado científicamente sus virtudes como vermífugo, antiséptico e hipotensor


Otras creencias dicen que el ajo es originario del desierto siberiano llevado a Egipto por las tribus nómadas, de donde pasa a la India y posteriormente a Europa

 
Conocido desde la antigüedad por sus propiedades curativas. El nombre de ajo, proviene del celta al, cáustico. Muy apreciada por griegos y romanos, pero recién con las Cruzadas se hizo conocido por toda Europa, considerándolo como una panacea contra plagas y otros males. En Italia, es uno de los ingredientes clásicos


El ajo se ha venido cultivando en Oriente durante siglos, y en fecha tan lejana como el 2000 A.C. fue considerado uno de los ingredientes principales en la cocina e indispensable en medicina. En la India, se emplea en mayores cantidades.


Los antiguos egipcios, cuando hacían juramentos, invocaban al ajo como una deidad, e incluso le dedicaban culto; era tan sagrado que a sus sacerdotes no les estaba permitido comerlo. A los esclavos que construyeron la Pirámide de Keops les dieron de comer dientes de ajos todos los días para mantenerlos fuertes, además de puerros y cebollas. Los egipcios acostumbraban a dejar pequeñas figuras de ajos hechas de arcilla en las tumbas ordinarias y en la tumba de Tutankamon, se encontraron seis cabezas de ajo verdaderas, probablemente puestas allí para mantener alejados a los espíritus malignos.


Para la cultura egipcia el ajo representaba el cosmos, las pieles exteriores son los varios estados del cielo y el infierno, el arreglo de los dientes, el sistema solar; comerlos simboliza la unión del hombre con el universo, alimentando no solo el cuerpo, sino también el alma. Así pues, el ajo, también conocido como "rosa apestosa", planta de la familia de los lirios, es un alimento que tiene una concepción religiosa, histórica y cultural.


Los soldados griegos y romanos masticaban grandes cantidades de él para aumentar su fortaleza, y solían aplicarle el sobrenombre de "rosa maloliente". Tradicionalmente, los atletas griegos masticaban también un diente de ajo antes de competir en los juegos olímpicos. Los griegos consideraban al ajo alimento apropiado para una diosa y los colocaban ceremoniosamente sobre montones de piedras en los cruces de las carreteras como ofrenda a Hécate. Los recolectores de raíces de la antigua Grecia rendían homenaje al poder mágico del ajo consumiendo grandes cantidades de él antes de proceder a cortar determinadas hierbas.


En la Odisea de Homero, el dios Hermes recomienda ajo a Ulises para que lo utilice como conjuro contra Circe, y éste fue el que hizo que la bruja se enamorase apasionadamente de él, permitiéndole así escapar al destino de sus compañeros, que fueron todos transformados en cerdos.


El ajo era una de las cuatrocientas especies recogidas por el "padre de la medicina". Hipócrates, quien en el siglo V A.C. descubrió sus verdaderas propiedades medicinales y curativas. También describió Hipócrates su toxicidad: "El ajo causa flatulencia, una sensación de calor en el pecho y una pesada sensación en la cabeza; excita la ansiedad y aumenta cualquier dolor que pueda haber presente. Sin embargo, posee la buena cualidad de aumentar la secreción de orina". Galeno, el gran seguidor de Hipócrates, lo llamaba "curalotodo".


Virgilio, poeta romano, describe los poderes medicinales del ajo cuando cuenta cómo Thestylis exprimía el jugo de tomillo y ajo silvestre y lo administraba a sus recolectores como medida profiláctica contra las picaduras de serpientes; y Plinio, decía que "el ajo tomado en vino, es un remedio para la mordedura de las musarañas". El ajo troceado y mezclado con aceite curará las úlceras purulentas de la cabeza".


El ajo fue introducido en Gran Bretaña por los romanos. Durante la edad oscura probablemente sólo se cultivó en los huertos de los monasterios. En la Edad Media debido al interés anglosajón por las hierbas y especies vegetales, el ajo adquirió popularidad, conociéndolo con el nombre de molu, en emulación de la fabulosa y mágica planta de Homero.


El nombre de "moly" fue aplicado subsiguientemente a una diversidad de plantas que se suponía eran idénticas a la moly de Homero, especialmente el ajo silvestre, Allium moly, planta nativa del Sur de Europa e introducida en Inglaterra en 1597.






En Inglaterra se comienza a cultivar en 1540. En tiempos isabelinos, era considerado alimento de campesinos. Se le conocía corrientemente como "la medicina del pobre, de especial valor para los hombres del mar, debido a su poder de calmar la disposición a vomitar". Bullein, en su Book of Simples (Libro de plantas) de 1562, lo consideraba una tosca forma de medicina y de lo más desagradable "para las bellas damas" que "prefieren dulces alientos seguidos de suaves palabras".


Alfonso, rey de Castilla en el siglo XIV, no podía soportar su olor y cuando instituyó una orden de caballería, hizo escribir en los estatutos ¡qué ningún caballero que hubiese comido ajo podría acercarse a él al menos durante de un mes! John Evelyn, el articulista del siglo XVII, aborrecía el ajo: "Tenemos terminantemente prohibida su inclusión en nuestras ensaladas por causa de su hedor, que desde tiempos antiguos lo ha hecho tan detestable que el comerlo era parte del castigo impuesto a los que habían cometido los más horribles crímenes".


En los Estados Unidos, se celebra el Festival del Ajo anualmente en Gilroy, California. Se organiza el "baile de cuadra de exprimir el ajo", el torneo de tenis "me encanta ese ajo", la "gran galopada del ajo" y el "asombroso concurso de bicicletas". Coronan a una Reina del Ajo y hay un concurso de "Miss Ajo" para deleite de los espectadores. Más de cien puestos de comidas compiten en el "Gran Concurso de Recetas de Cocina con Ajo", que desprende el olor de cientos de kilos de ajos; y hay también concursos de enristrar ajos, de descabezar ajos y de comer palomitas de maíz al ajo. Letreros publicitarios en coches proclaman que "La vida sin ajo no tiene sabor".


El periódico The Garlic Times (Los tiempos del ajo), publicado en California, está dedicado por completo a noticias relativas al ajo.


En la actualidad, el bulbo del ajo es usado extensamente para condimentar y forma parte de la dieta habitual del mundo occidental










REFRANES SOBRE EL AJO


- Ajo, sal y pimiento, y lo demás es cuento.


- Ajo, cebolla y limón, y déjate de inyección.


- Ajo hervido, ajo perdido.


- Con pan y ajo crudo se anda seguro.


- Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.


- A quién ajo come y vino bebe, ni la víbora le puede.


- En tiempo nevado, un ajo vale lo que un caballo.


- Los ajos, por Navidad, ni nacidos ni por sembrar.


- Por San Pedro, se arranca el ajo y se siembra el puerro.


- Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.


- Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.


- Quítale el ajo y muerto has al aldeano.


- Pan, vino y ajo, crudos, hacen andar al mozo agudo.


- Comer ajo y beber vino no es desatino.


- Ajo, ¿por qué te criaste tan ruin? Porque no me plantaste por San Martín.


- No hay campana sin badajo, ni sopa buena sin ajo.


- El ajo de enero llena el mortero.


- Dijo la cebolla al ajo: acompáñame siempre, majo.


- Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.


- En marzo mulle tu ajo; en abril vuélvelo a mullir; y en mayo no lo toques ni con el sayo.


- Por san Martino el ajo fino.


- Si quieres salir de ajero planta los ajos en febrero.


- Ajo y cebollino, para con vino.


- El ajo entero salta del mortero.


- A quien come bien el pan, pecado es el ajo que le dan.


- Tan sano es el trabajo como en la sopa el ajo.


- Por la Sanmartinada siembra el ajo la casada


















EL AJO, MAS APLICACIONES Y PROPIEDADES


Ayuda a prevenir y curar todas las enfermedades de las vías respiratorias.


Se utiliza para eliminar parásitos y en estos casos el jugo del ajo es uno de los mejores remedios, y aún en las especies difíciles de expulsar, se obtienen resultados sorprendentes.


Ayuda a quienes padecen de ácido úrico y actúa como protector en la calcificación de las arterias. Previene la hipertensión y la mala circulación, ya que tiene una acción hipotensora.


Es estimulante, diurético y expectorante. El ajo ayuda a eliminar los viejos residuos que van quedando en el organismo, sus enzimas favorecen una buena síntesis de los ácidos grasos, ayudando a bajar el colesterol malo o LDL.


Tiene un alto contenido de fósforo y de azufre, por eso se destaca como un sedante especial para los nervios. En casos de reuma, da excelentes resultados, crudo, rallado, aplastado o picado, lo ponemos en una taza con un caldo de verduras, y lo tomamos media hora antes de las comidas.


Es muy recomendable como desinfectante, por lo tanto en caso de picarnos algún insecto extraño, podemos frotarnos con ajo crudo.


Efecto hipotensor a dosis altas, fluidificante de la sangre - muy utilizado por personas que han padecido trombosis, embolias o accidentes vasculares-, hipolipemiante -disminuye el colesterol LDL, es decir el nocivo para el cuerpo-, antibiótico y antiséptico general, estimulante de las defensas, vermífugo, callicida...






Y para finalizar, diremos, que el órgano que más se beneficia con el ajo crudo, es el corazón. Si tenemos en cuenta, que el ajo, es el gran purificador de la sangre, sacaremos como consecuencia que también es el gran fortalecedor del corazón.






Afrodisíaco y energético


En Grecia y Roma el ajo se consideró un potente afrodisíaco y en la época medieval se usó el ajo para librarse de brujas, vampiros y malos espíritus. En otros andares, durante la II Guerra Mundial se repartía entre los soldados para que tuvieran un remedio contra las heridas.


Una de las virtudes más resaltantes del ajo, es la de ser un excelente germicida.


No se conoce desinfectante, zahumados, germicida y purificador más poderoso que este bulbo ; limpia los intestinos, depura la sangre y renueva todo el sistema interno, pudiendo ser usado interna y externamente , ya que es perfectamente inofensivo.


Para las alteraciones de la sangre es uno de los mejores remedios conocidos, en efecto es casi un especifico en casos de envenenamiento de la sangre con una muy alta temperatura.


El ajo es también usado con éxito para


• La alta presión arterial, para el reumatismo crónico, males del estómago, enfermedades de los nervios, agotamiento, pérdida de vitalidad, etc.


• El ajo calma las diarreas ; el cólico intestinales es muy eficaz, en estos casos se empleará bien picado y hervido en leche, con algo de hinojo.


• Contra los gases intestinales se usará ajo crudo con sal.


• El ajo asimismo estimula el apetito y ayuda la digestión y la excesiva acidez del estómago


Se conoce igualmente que los monjes medievales masticaban dientes de ajo para protegerse de la peste y durante las dos grandes guerras mundiales del siglo XX, ante la escasez de antibióticos, se utilizó para evitar que las heridas de guerra se infectaran.


El ajo goza de una reconocida fama como alimento saludable siendo una excelente alternativa natural al uso de fármacos gracias a la presencia de componentes antioxidantes ricos en azufre, como la aliína.






Esta sustancia, que en realidad no huele, en contacto con el oxígeno del aire, se convierte en alicina, responsable de su característico y penetrante olor.






A su vez la alicina se transforma en otros compuestos azufrados con interesantes propiedades terapéuticas.






Son innumerables las propiedades terapéuticas que se la han atribuido a través de los siglos, destacando las siguientes:






- Es el mejor antiséptico, antibiótico y antimicótico natural que existe. Por ello es un excelente aliado contra las infecciones.






- Es un excelente depurativo, ayuda a eliminar toxinas del organismo y contribuye a la formación y regeneración de la flora intestinal.






- Mejora la circulación de la sangre debido a su poder anticoagulante.






- Baja la fiebre.






- Reduce el nivel de grasas en la sangre, disminuye los niveles del colesterol "malo" (colesterol LDL) y protege el corazón y las arterias.






- Refuerza las defensas del organismo.






- Normaliza los niveles elevados de tensión arterial, por lo que debe estar presente en la dieta de hipertensos.






- Es muy útil en el tratamiento de infecciones estomacales.






- Es expectorante, por lo que resulta muy útil en afecciones respiratorias como asma, bronquitis aguda o crónica.






- Es antioxidante.






- Normaliza los niveles elevados de glucosa en sangre.






- Ayuda a regular la función tiroidea al ser rico en iodo, siendo especialmente útil en los casos de hipotiroidismo.






- Posee importantes efectos anticancerígenos.






- Ayuda a prevenir los efectos debilitantes del envejecimiento, así como cardiopatías y otros trastornos asociados a la edad avanzada.






- Por su poder virucida, es un eficaz antiverrugas.






Aunque su fuerte olor puede resultar desagradable, sus múltiples propiedades curativas y preventivas justifican los efectos antisociales.






En razón a todas sus propiedades curativas, el ajo es un excelente remedio natural que puede resultar muy útil en el tratamiento y la prevención de ciertos trastornos de salud.






Para gozar de forma efectiva de sus propiedades, se aconseja consumirlo crudo o poco cocido






Los componentes del ajo son muchos, desde vitaminas A, grupo B y C, enzimas, sustancias con actividad hormonal masculina, femenina, saponinas, trazas de yodo y azufre hasta el que se considera el componente basico, una sustancia llamada Aliina, elemento azufrado responsable de buena parte de sus efectos medicinales, pero tambien de su inefable olor, que dió a conocer el doctor suizo Arthur Stoll, ganador del premio Nobel.


La aliina es el componente del que deriva una sustancia activa, la alicina, que frente a una enzima, la aliinasa, que contiene el propio ajo, se transforma en el ajo crudo en un componente benefico para la salud, el disulfuro de alilo. Cuando comemos ajo crudo hay que distinguir entre el olor inicial que aparece en la boca y en el estómago, olor fuerte, y el característico que aparace despues de ser digerido y absorbido por el intestino, pasa a la sangre, desprendiendo el disulfuro de alilo a traves de los pulmones y la piel. Las conocidas capsulas de ajo, evitan el primer olor, pero no el segundo, lo que es buena señal de que sus componentes han llegado a su destino.


Los estudios que se presentaron en la Universidad libre de Berlin, se centraron en dos aspectos que ocuparan a los investigadores, el cancer y las enfermedades cardiovasculares, aunque otros como el aporte tónico para personas fatigadas o estresadas, o algunas enfermedades respiratorias, hemorroides, caida del cabello, depurativo, antiseptico y bactericida y vermífugo estan en el mundo de las recomendaciones . Unos cientificos de Texas han encontrado, datos que muestran al ajo como un elemento eficaz contra el desarrollo del cancer de esófago, colon, cancer de mama, piel y pulmon, trabajando con ratas,potenciando el sistema defensivo-inmunitario, que dispone de linfocitos B y T , macrogafos, anticuerpos,interferon etc. para combatir a virus, bacterias y hongos dañinos para nuestro organismo, previniendo dicen contra la formación de células cancerosas.


En estudios realizados por el equipo del Prof. Abdullah (Florida EE.UU) se observó que el ajo crudo estimulaba las celulas defensivas efecto que se pierde cuando el ajo se come frito, cocido ó hervido. En el simposium se citaron númerosos trabajos, publicados en revistas de prestigio en relación a cancer de vejiga y piel, el Prof. Gromwald anunció que en diciembre aparecerá un volumen que recopilara en inglés toda la información actual en relación al estudio del ajo, con más de 4.000 referencias.














Características medicinales


Componentes


Existen más de doscientos compuestos químicos en el ajo, de ellos hay varios responsables de sus efectos beneficiosos. Contiene aceites esenciales (0,2-0,3%): garlicina, aliína o sulfóxido de alilcisteína (1%), que es hidrolizada por la aliinasa produciendo alicina (responsable del olor característico del ajo), que se transforma rápidamente en disulfuro de alilo. Pequeñas cantidades de vitaminas (A, B1, B2, B6, C), adenosina, sales minerales: hierro, sílice, azufre, yodo. Se citan la aliína y la alicina como responsables de las propiedades beneficiosas del ajo, la adenosina y el ajoeno que poseen propiedades anticoagulantes y ayudan a reducir el nivel de colesterol. La alicina se forma cuando la aliina y la alinasa, dos sustancias presentes en el ajo se combinan. Esto ocurre cuando el ajo es cortado, machacado, o en el caso de suplementos de ajo, durante el proceso digestivo. La alicina sólo dura unos minutos por lo que es importante ingerir rápidamente el ajo luego de ser cortado o machacado. Al cocinar el ajo se destruye la alicina. Sin embargo, se liberan otros compuestos como la adenosina y el ajoeno que poseen propiedades anticoagulantes y ayudan a reducir el nivel de colesterol.


Efectos


La aliina y la alicina se transforman también en diversas sustancias (alilcisteína entre ellas), que tienen un marcado potencial antioxidante, o capacidad para eliminar algunas de las toxinas que nuestro propio organismo produce.


Varios de los beneficios del ajo se deben a la alicina, que actúa contra numerosos virus y bacterias y que es considerado por muchos investigadores como el más potente antioxidante conocido. Los antioxidantes son capaces de eliminar del organismo los radicales libres, elementos que juegan un papel importante en la aparición de ciertos tumores y se asocian con el proceso de envejecimiento celular.


Otros beneficios que se atribuyen al ajo consisten en la reducción del colesterol circulante y la disminución de la agregabilidad de las plaquetas. Así, los productos del ajo parecen tener un efecto beneficioso para reducir el riesgo de infartos, limpiar las toxinas del organismo y reducir el colesterol circulante. Tiene una importante actividad sobre el aparato circulatorio, pues regula los lípidos sanguíneos, depura la sangre y tiene acción anticoagulante. El ajo crudo es bacteriostático y bacteriolítico. Estimula y desinfecta el intestino y apacigua las encías inflamadas y sangrantes, también se le atribuyen propiedades beneficiosas para las infecciones, el asma, la artritis e incluso para la falta de apetito. Uno de los principales atractivos de los componentes del ajo está en su aparente inocuidad. Esta característica permite albergar la esperanza de administrarlos a altas dosis con efectos secundarios despreciables. En los últimos años, y en línea con una medicina natural en expansión que afirma que los ajos crudos, machacados y macerados en limón, despliegan todo su poder natural, comienza a entrar también en la industria sanitaria y se buscan las bases científicas de una sabiduría popular que liga el ajo con la salud.


Beneficios


•Reduce la presión arterial y el colesterol


• Ayuda a rebajar la grasa corporal.


• Tonifica el organismo.


• Mejora la circulación


• Ayuda a reducir el bloqueo de las arterias y a reparar los daños causados por la arteriosclerosis.


• Ayuda a prevenir y aliviar la claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar causado por la obstrucción de las venas producto de arteriosclerosis)• Es beneficiosa en caso de artritis y artrosis.


• Actúa como antiinflamatorio


• Aumenta las defensas naturales del organismo.


• Ayuda a combatir un buen número de hongos, bacterias y virus.


• Combate los parásitos intestinales sino que expulsa lombrices


• Su uso prolongado ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer por su acción sobre los radicales libres.


• Indicado en problemas del aparato respiratorio como el resfriado común, el asma, la gripe, las enfermedades bronquiales, la tuberculosis, la sinusitis y la tos ferina. Es además un buen expectorante.


• El órgano que más se beneficia con el ajo crudo, es el corazón. El ajo es el gran purificador de la sangre, por lo que también es el gran fortalecedor del corazón.


Contraindicaciones


Si bien en el consumo habitual con las comidas o a dosis terapéuticas, el ajo y sus suplementos no presentan efectos tóxicos, sus principios activos pueden tener cierta toxicidad en determinadas circunstancias, como ante una hipersensibilidad a los mismos o en dosis excesivas, provocando efectos adversos tales como náuseas, hipotensión o alergia. El uso de ajo en altas dosis, ya sea crudo o en extractos, está desaconsejado en hemorragias traumáticas ó menstruales debido a sus propiedades fluidificantes de la sangre que impiden los procesos de coagulación. Prevenciónes: como el ajo es anticoagulante deberá abstenerse de tomarlo si va a ir en breve al quirófano. Tampoco si recibe tratamiento con anticoagulantes tipo warfarina o con hemostáticos .


Así mismo se desaconseja su uso durante el embarazo.


El ajo no debe emplearse en los niños sin consejo facultativo, y tampoco debe administrarse a mujeres lactantes. También está contraindicado cuando se padecen enfermedades de la piel, y debe usarse con moderación en caso de que exista úlceras gástricas o gastritis.


El fuerte olor del ajo constituye un problema para quienes lo consumen. Este olor se debe a dos sustancias altamente volátiles llamadas aliina y disulfuro de alilo. Estas se disuelven con gran facilidad en los líquidos y en los gases y al ser transportadas por la sangre impregnan todos los tejidos de nuestro cuerpo. Este mal olor puede combatirse masticando hojas frescas de perejil, menta fresca o apio. Luego basta con enjuagarse la boca con agua y unas gotas de limón. Otra posibilidad es prepararse una infusión de tomillo, eucalipto, romero o manzanilla pues todas ellas perfuman el aliento.


.


Una vieja adivinanza popular pregunta quién tiene dientes y sin embargo no muerde. La respuesta es ... el ajo.






EL AJO Y EL CANCER ESTAN MUY RELACIONADOS


Dos regiones del planeta, bien distantes en términos geográficos y culturales, muestran indicadores a considerar en la incidencia de ciertas enfermedades relacionadas con el consumo de ajo.


 En Iowa, Estados Unidos, las personas que consumen habitualmente el ajo, presentan un esquema de bajo riesgo de cáncer del colon.


 Por su parte, en China, quienes acostumbran a consumir ajo, presentan un bajo índice de cáncer estomacal.


Algunos científicos, han identificado varios componentes en el ajo que bloquean la formación de un potente cancerígeno llamado nitrosamina, y que a la vez limitan los efectos de otros cánceres similares de carácter genético.


En los animales, de acuerdo con los resultados de estudios realizados, aquéllos que fueron tratados con ajo, y a la vez expuestos a agentes causantes de cáncer, desarrollaron pocos cánceres en comparación con los que no consumieron ajo.


Un estudio de cinco tumores humanos en el laboratorio demostró que un componente específico del ajo, es muy efectrivo como elemento que retarda el crecimiento de los tumores. Otro estudio sugiere que el ajo ayuda a prevenir o a controlar la metastasis (la expansión del cáncer a otras partes del cuerpo), porque probablemente es capaz de evitar la diseminación del cáncer desde su locación original. El Dr. Pierson considera que en las personas saludables, el extracto de ajo, deshidratado o no, contribuye a un incremento de células naturales aniquiladoras, lo que significa un sistema inmunológico celular que ayuda a frenar la aparición o expansión del cáncer.






MAL ALIENTO, NO ES PROBLEMA,


El ajo produce mal aliento y transpiración desagradable, sólo por un corto período de tiempo, es decir mientras se expulsan las toxinas acumuladas en el organismo, una vez liberadas éstas, ya no se despide mal olor, ni en el aliento, ni en la transpiración, ni siquiera en la orina y las deposiciones. Esto es debido a que ese olor desagradable que se atribuyen a los ajos, no es debido a los ajos propiamente dicho, sino a las toxinas acumuladas en el organismo que, al combinarse con los activos principios eliminadores del ajo, despiden ese olor desagradable.


Ingerir uno o dos dientes de ajo diariamente puede otorgarnos importantes beneficios de salud pero en términos de nuestras relaciones sociales puede que no sea lo mejor. Masticar dos o tres hojas de perejil luego de ingerir ajo puede ayudar a controlar el olor aunque no lo elimina totalmente






Esto se puede entender fácilmente con este ejemplo. Una persona que practica una alimentación sana y natural, donde el ajo ocupa un lugar preferencial, no desprende ese olor tan desagradable que se le atribuye al ajo, pero sí ocurre esto, en aquellas personas que comen ajo, pero a su vez continúan una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas, embutidos, bebidas alcohólicas, etc. En estos casos lo que sucede, es que el ajo continua constantemente, eliminando toxinas, producidas por la mala alimentación, y es justamente, la constante eliminación de estas sustancias, la que producen ese olor desagradable, no el ajo.






Formas de uso


La forma en que se prepara y se ingiere el ajo es importante para lograr estos beneficios. El ajo crudo y el cocido poseen diferentes propiedades medicinales, es decir, algunos de los efectos del ajo se producen con mayor efectividad ingiriendo ajo crudo, mientras que otros se logran igual o mejor ingiriendo ajo cocido.


1. Crudo: Masticar 1 a 3 dientes por la mañana, que se pueden acompañar con un pedazo de pan, masticándolos bien. Poco a poco, se puede aumentar hasta llegar a cuatro o cinco. La cantidad depende de la tolerancia personal. Tiene la desventaja del mal olor corporal y de que no controlamos la cantidad efectiva de principios activos con efectos terapéuticos.


2. En forma de tintura de ajos.


3. Decocción de dientes de ajo: Hervir una cabeza de ajo en unlitro de agua durante cinco minutos. Tomar tres tazas diarias. Se pierden parte de las propiedades pero se evita en parte el mal aliento.


4. Maceración en vinagre: Tiene la desventaja del mal olor corporal que provoca. Además su contenido en principios activos es menor que en los casos anteriores.


5. Uso externo: EI ajo bien machacado y puesto entre dos gasas y aplicado como una cataplasma ejerce una acción excitante y resolutiva sobre las úlceras, los tumores escrofulosos, los reumatismos y, además, desprende las verrugas, callos y formaciones córneas. Para ello la cura debe durar de dos a cinco días, y si es necesario se toma un pediluvio caliente y los callos se desprenden fácilmente.


Fórmulas


• Tintura de ajo


La muy recomendada tintura de ajo se prepara de la siguiente manera: Se toman 50 gramos de dientes de ajo a los que se haya quitado la piel, se machacan en un mortero, se les incorporan 250 cc. de alcohol y se guardan en un frasco durante ocho días, removiéndolo suavemente todos los días. Transcurridos éstos, se cuela con un lienzo, se exprime bien el residuo y se filtran los líquidos obtenidos. Como resultado se obtiene un líquido de color ambarino e intenso olor a ajos que debe guardarse bien tapado y en lugar fresco.La dosis normal es de veinte a treinta gotas disueltas en un poco de agua antes de las comidas. En caso de tomarse añadido a alguna tisana, debe cuidarse que sólo esté tibia.


• Cocimiento


El cocimiento de ajo preparado con leche y tomado caliente favorece la expectoración y expulsión de los esputos en el asma, la bronquitis e incluso en la tos ferina.


Para ello se prepara triturando un diente de ajo y haciéndolo hervir durante 15 minutos en medio litro de leche; se cuela y se endulza a gusto.


• Receta Tibetana.


En los últimos años se habla de una vieja receta tibetana, que se prepara y suministra de la siguiente forma;


Triture 350 gramos de dientes de ajo bien pelados y mézclelos luego con un cuarto de litro de aguardiente puro en un frasco. Ciérrelo herméticamente a continuación y déjelo macerar en la nevera durante diez días. Transcurrido ese tiempo, saque el frasco de la nevera, cuele el contenido con un colador de gasa (apriete bien para que salga todo el jugo) e introduzca el líquido en un frasco limpio dejándolo de nuevo en la nevera otros dos días.


A la mañana siguiente puede empezar a consumirlo usando un gotero para mezclar el líquido con agua o leche y tomándolo antes de las comidas. Tome el preparado de ajo en gotas según la siguiente tabla:


Se continuará tomando 25 gotas diarias en cada comida hasta que se termine el preparado.


La receta que circula indica que no se podrá repetir esta terapia hasta haber transcurrido al menos 5 años.


• Jarabe para la tos y las bronquitis:


Vierta en un cazo medio litro de agua y llévela al punto de ebullición. Cuando haya hervido, apague el fuego y a continuación pique finamente 50 gramos de ajo pelado y échelo en el agua. Tape luego el cazo y deje reposar la mezcla doce horas. Finalmente, añada miel y bata la mezcla hasta que consiga la consistencia de un jarabe. Por último, guarde el contenido en un frasco grande y tome una cucharadita tres veces al día. Observaciones: si tiene usted sobrepeso o es diabético no use esta fórmula.










“AJO COCIDO, AJO PERDIDO “






Las virtudes medicinales del ajo sólo tienen efecto si se consume crudo. Lo dice el refrán "ajo cocido, ajo perdido".


Ideas para comerlo crudo :


Cortado muy fino y mezclado en ensaladas, con judía verde y patatas al vapor, sobre anchoas o sardinas y un chorrito de aceite de oliva, triturado en el gazpacho .... sobre pimientos asados, champiñones y setas, .... frotado sobre pan tostado, con escalivada, como componente de salsas alioli, pesto .... y sobre todo con lo que a usted más le guste y le apetezca






























SOPA DE AJO


Ingredientes (4 personas)


50 gramos de jamón.


50 gramos de chorizo.


4 dientes de ajo.


100 gramos de pan duro.


2 huevos.


1 cucharadita de pimentón.


4 cucharadas de aceite de oliva.


Sal.






Cómo se elabora:


En una cazuela de barro o sartén , vertemos el aceite y una vez caliente , agregamos los dientes de ajo.


Cuando empiecen a dorarse añadimos el jamón cortado a dados y el chorizo y sofreímos los ingredientes un poco.


Añadimos el pan en rodajas muy finas y freímos.


Espolvoreamos con un poco de pimentón, cubrimos con agua, sazonamos y dejamos cocer durante 20 minutos.


Cuajamos los huevos dentro de la sopa bien sea en forma de huevo hilado o en trocitos cocido y servimos muy caliente.


Comentario dietético


Las sopas de ajo son uno de los platos más típicos y populares de nuestra gastronomía. Para su elaboración se emplea por un lado jamón y chorizo, ricos en proteínas y grasa, y por otro lado pan, fuente de hidratos de carbono complejos, y cebolla, que aporta además de vitaminas y minerales, sustancias antioxidantes. La sopa se condimenta con pimentón, lo que junto al intenso sabor de sus ingredientes puede hacer posible el evitar la adición de sal a la sopa, algo que resulta útil para personas hipertensas o con problemas de retención de líquidos






PRODUCTORES DE AJOS


• España es el quinto productor mundial de ajos y el primero de la Comunidad Europea . Nuestro país aglutina el 67% de la producción en la Unión Europea, mientras que Andalucía es la segunda región en este sector con una facturación de 96 millones de Euros, de los cuales el 75% corresponde a Montalbán de Córdoba


España es el primer productor de ajos de la Unión Europea, exporta a distintos países como Alemania, Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Marruecos, Brasil… pero también importa de Francia, Argentina y sobre todo, China y Chile.


China es el principal productor, con 10 millones de toneladas.


El centro asiático produce el 86% del ajo del mundo.


Según datos FAO 2005, la producción mundial de ajo es cercana a 15 millones de toneladas y se estima que la superficie cultivada no ha manifestado grandes cambios en los últimos años


EL PRECIO DEL AJO


Pekín.- Ni la Bolsa ni especular con pisos. La clave para hacerse rico en China es el ajo. Su precio se ha multiplicado 10 veces de media desde hace un año y hasta un máximo de 50 en algunas zonas del país, muy por encima del encarecimiento registrado por la vivienda en pleno 'boom' inmobiliario, de aproximadamente un 30% anual. Lejos de detener su vertiginosa escalada, el ajo ha seguido incrementándose en lo que va de 2010, aunque los analistas del mercado se atreven ya a pronosticar el fin de la burbuja.


Para entender las razones de este fenómeno es preciso trasladarse a mediados de 2009, cuando el brote de la gripe A ponía en guardia a gobiernos de todo el mundo para evitar una pandemia. En China se corrió el rumor de que comer ajo era efectivo para evitar contraer la enfermedad y la demanda se disparó.


Remedios populares con el ajo- REMEDIOS CASEROS


Es importante señalar que el ajo es mucho más eficaz cuando se come crudo, ya que al cocinarlo, pierde, en gran parte, sus efectos benéficos.


Para expulsar los parásitos intestinales, se pica una cabeza de ajo y secalienta, sin hervir, en un cuarto de litro de leche. Luego, se deja reposar durante tres a cuatro horas, se cuela y se toma en ayunas durante diez días. Al finalizar ese tiempo, los parásitos serán expulsados.


También se puede preparar un bálsamo para fricciones el cual ayuda a la expulsión de los parásitos. Para ello, debe machacar 2 dientes de ajo con 3 cucharadas de aceite de oliva y se fricciona el abdomen. Otra opción consiste en confeccionar un enema que se introducirá al niño por vía anal. El preparado de éste consiste en cocer con una cucharada sopera de tomillo, una cucharada sopera de poleo y dos dientes de ajo machacados por taza grande de infusión. Se filtrará el líquido, templado, y se verterá en un enema


Para bajar la presión arterial en personas hipertensas, se recomienda tomar en ayudas un diente de ajo partido. En ese sentido y para evitar irritar la mucosa estomacal, se recomienda pelar el diente, partirlo por la mitad y tragar cada pedazo sin masticarlos para facilitar, de esta forma, su tránsito por el aparato digestivo. Igualmente, se puede preparar un jarabe con dos cabezas de ajo ralladas y mezcladas con 100 gr de azúcar y un vaso de agua. Se recomienda tomar 2 cucharadas al día para bajar la presión


Para combatir los dolores de oído, se machaca dos ajos, se hierve, se cuela y luego se aplican unas gotas tibias.


Para el reumatismo, se debe frotar los ajos pelados sobre las articulaciones doloridas e inflamadas, así como cualquier otra parte del cuerpo que se encuentre afectada por dolores reumáticos. Se ha podido constatar que esta solución ejerce una acción antiinflamatoria e indirectamente provoca una disminución del dolor.


Con el fin de combatir el insomnio, se debe comer en la noche ensalada de ajos con lechuga


Para ablandar la tos y descongestionar las vías respiratorias, se debe untar ajo en el pecho y la espalda. y como preventivo, tomar miel y limón ¡unto al ajo puede evitar la aparición de gripes, resfriados e incluso alergias.


La ingesta de ajos puede ayudar a las personas que sufren dolores musculares debido a la realización de trabajos físicos, ya que ayuda a tonificar los músculos. Para ello, se debe confeccionar una pasta a base de una cabeza de ajo machacada. A continuación se unta con esta solución la parte afectada. Además de este ungüento, se puede confeccionar una compresa que se colocará durante toda una noche en la zona dolorida.


Si se sufre de impotencia, la combinación del ajo con el aceite de germen de trigo y la cayena ayudan a restablecer la virilidad. Otro remedio eficaz y que no entraña ningún peligro consiste en frotar con ajo el área lumbar de la columna y el sacro


Las personas que sufren de bocio les benefician comer tres ajos crudos al día y una infusión de algas.


Para evitar la arterieesclerosis y trombosis, se debe comer un diente de ajo crudo todos los días. El ajo hace que la sangre pueda llegar con facilidad a todas las partes del cuerpo y disuelve o aletarga los cúmulos de grasas que pueden taponar u obstruir venas y arterias.


Si se desea dejar de fumar, el ajo puede ayudar. Para combatir la adicción, se puede practicar una cura de ajos crudos: se toman un par de ajos crudos en ayunas, otros dos, junto a un zumo de limón, antes de comer y dos más antes de la cena.


Contra las picaduras de abejas, escorpiones y mosquitos, se debe machacar un diente de ajo y ponerlo en forma de emplasto sobre el zona picada.


Igualmente, en uso tópico, se emplea el ajo para eliminar verrugas y cals y para aclarar manchas en la piel principalmente las producidas por el acné. Para este fin, se aplica directamente sobre la parte interesada. El ajo también puede acabar con infecciones de la piel o boca que tienen su causa en los hongos.


Se puede evitar la caída de cabello friccionando el cuero cabelludo con infusiones de romero y zumo de limón. Asimismo es de gran eficacia el ajo crudo, la cebolla y otras plantas.






El ajo, cuando no, también puede colaborar como un buen remedio natural para eliminar las verrugas. Simplemente corta un diente de ajo por la mitad y frota las verrugas con él durante cinco minutos. Prueba haciéndolo todos los días hasta que las verrugas se vean doblegadas por las saludables propiedades del ajo.










• El ajo: es uno de los remedios naturales más utilizados contra las verrugas sobre todo cuando las verrugas son grandes. Aplicaremos sobre la piel un esparadrapo o tirita con un agujerito en su centro para que sobresalga la verruga y en cambio la zona de su alrededor quede tapada. Frotaremos la verruga con el ajo pelado durante unos 4 ó 5 minutos, dos veces al día. La piel de alrededor de la verruga queda protegida del ajo ya que puede ser irritante para la piel "normal". Algunas personas en lugar de frotar la verruga lo que hacen es dejar una lamina de ajo cortada sobre la verruga y la cubren a su vez con otra tirita o esparadrapo y van cambiando ese pedacito de ajo cada día. A la vez podemos tomar dos veces al día perlas de ajo (consultar dosis en el envase) o comer 1 ajo crudo. Lo habitual es que la verruga se vaya "secando" y termine desapareciendo


La medicina medieval le consideraba un excelente remedio contra la peste, y la farmacopea tradicional utilizada el ajo para elaborar multitud de productos, entre ellos, preparaba un vinagre llamado de los cuatro ladrones, que tenía facultades antisépticas, y se componía de ajo y mostaza del diablo principalmente; este ungüento se aplicaba como remedio para combatir los accesos fríos. También la superstición popular atribuye al ajo poderes excepcionales, como antídoto de hechizos, conjuros y sobre todo para protegerse de los vampiros. Durante largo tiempo los rizomas del ajo se usaron de amuleto, al creerse que hacía vulnerable a quien lo poseía.


El ajo tiene multitud de usos caseros, muy conocidos es el ajiaceite o alioli, que se prepara mezclando aceite de oliva con zumo de ajos triturados; ingerido en ayunas, sólo o rebajado con agua, se recomienda para aminorar la presión sanguínea y estimular el funcionamiento del sistema circulatorio.


Es un fuerte protector de los intestinos. Antiguamente solían aplicarse lavativas de ajo para expulsar los gusanos intestinales. Su preparación consiste en echar en agua templada, un momento antes de ponerla, una cucharadita de ajiaceite bien compacto. Otro remedio popular, muy utilizado en medicina casera, es el linimento de ajos, que se elabora triturando ajos y agregando la misma proporción de manteca de cerdo. Este linimento tiene fuertes aplicaciones en la distensión y dolores musculares.


Esta planta es fuertemente aperitiva, estimula el apetito y es un poderoso agente de expulsión de los gases. Una práctica bastante sana es untar pan con ajo y extender encima aceite o tomate; constituye un aperitivo exquisito, aviva el hambre y favorece la digestión normal.


Ingerido crudo, ya sea en ensalada, sólo o combinado con otros alimentos, impide la formación de parásitos intestinales, a la vez que protege la flora, ejerce una acción alcalinizante en la sangre, neutralizando la acidez de la misma.


En la cocina española, el ajo ocupa un primerísimo lugar, un plato muy popular; y apreciado es el llamado ajoblanco, gazpacho que se hace triturando siete habas y siete almendras con un diente de ajo, a lo que se va añadiendo aceite gota a gota en bastante cantidad, hasta lograr una masa blanda, después se agrega un litro de agua, paulatinamente, para que se combine perfectamente, el jugo de un limón, sal y pimienta. Se echa medio kilo de migas de pan del tamaño de una avellana en una sopera, se tamiza el líquido y se vierte en la sopera. Puede tomarse frío o caliente, según los gustos.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada